AISLAMIENTO DE EXPLOSIONES

DESCARGAR ARTICULO EN  pdf:  articulo aislamiento

El aislamiento: tanto o más importante que la protección

AISLAMIENTO QUÍMICO O MECÁNICO DE EXPLOSIONES

Por Santiago Establier

Ingeniero en ATEX IBÉRICA

 

ELEVADOR

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el capítulo de la protección de equipos industriales de proceso contra las explosiones de polvo, los sistemas de supresión química juegan un importante papel. Existen diversas firmas a nivel internacional que ofrecen soluciones basadas en la detección de la explosión y en la supresión de la misma mediante agentes extintores de activación automática del modo más rápido posible y aplicados directamente en el foco de la explosión.

Los sistemas de supresión de explosiones adquieren importancia a la hora de preservar tanto la salud de los trabajadores como los equipos de proceso de muchos  productos en polvo. En un filtro, un molino, un elevador de cangilones, una tolva o un silo se puede formar una nube de polvo de concentración y granulometría adecuados para formar una atmósfera explosiva que, en presencia de una fuente de ignición, puede llegar a producir una explosión.

Muchos de los ingenieros y técnicos que trabajan con productos en polvo susceptibles de formar atmósferas explosivas conocen ya estos sistemas de supresión que tantas vidas han salvado y tantos equipos han protegido. No obstante, en ATEX IBÉRICA queremos hacer hincapié en otro concepto completamente complementario con la supresión: el aislamiento.

Mediante la supresión podemos actuar directamente sobre el foco de la explosión para extinguirla. No obstante, parte de la llama o de la onda expansiva podría propagarse a través de la instalación hacia otros equipos conectados a la máquina protegida. Un ejemplo muy claro lo constituyen los elevadores de cangilones. Un elevador de cangilones está conectado en su pie a la alimentación que puede ser tipo redler, válvula rotativa o tornillo sinfín. A su vez,  la cabeza del elevador también está conectada a un silo, una tolva, un molino, etc. En caso de explosión, tanto la onda expansiva como el frente de llama buscan el camino más corto e inmediato para propagarse. En el caso de los elevadores de cangilones dicho camino lo encuentra en las entradas y salidas del pie y de la cabeza. Imaginemos a modo de ejemplo una explosión en un elevador de cangilones que alimenta una serie de silos. Aunque el sistema de supresión actúe correctamente y sofoque la explosión inmediatamente, puede ocurrir que una brasa o rescoldo sea transportado por los conductos que comunican el elevador con los silos. Esa posible fuente de ignición podría alcanzar uno de los silos e ¡iniciar una nueva explosión en un equipo no protegido! Para evitar que esto ocurra se emplea el aislamiento químico o mecánico. El aislamiento químico lo constituyen botellas idénticas a las de supresión. Estas botellas descargan el agente extintor directamente en el conducto evitando la propagación. El aislamiento mecánico se obtiene mediante válvulas de actuación ultrarrápida bien pasivas bien activas.

Al coste que supone la reparación y reacondicionamiento de los equipos afectados se debe añadir el tiempo de parada y la no productividad que ello supone.

En una instalación con protección y aislamiento el hecho de que se produzca una explosión en uno de los equipos no afecta directamente a los equipos aledaños, permitiendo continuar con la producción. Es por ello que el aislamiento deviene un complemento fundamental en los sistemas de supresión de explosiones.

 

Aislamiento pasivo: Float Valve

Float Valve_

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aislamiento activo: Kammerer Valve

válvula de aislamiento de explosión